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RESEÑA HISTÓRICA DEL CREFAL

INTRODUCCIÓN

En 1945, una vez aprobada la Carta de la Organización de las Naciones Unidas,
se convocó a la Conferencia que tendría por objeto definir los estatutos de una
Organización Internacional de Cooperación Cultural. En esta Conferencia,
realizada en noviembre de ese mismo año, representantes de 42 países
aprobaron el acta constitutiva de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), cuya sede estaría en París.



Si en un principio se había considerado la necesidad de realizar campañas
mundiales en contra del analfabetismo, pronto fue evidente que el conocimiento
de la lectura y la escritura no era más que un medio de alcanzar un objetivo más
vasto: "permitir a hombres y mujeres llevar una vida más llena y feliz, en armonía
con la evolución de su medio; de desarrollar los mejores elementos de su
cultura nacional y facilitarles el acceso a un nivel económico y social que los
ponga en condiciones de desempeñar un papel activo en el mundo moderno".


En ese espíritu se llevó a cabo la II Conferencia General de la UNESCO en
México, en la que se aprobó la creación de un centro de formación de personal
dedicado a la educación fundamental para América Latina y el Caribe. El 11 de
septiembre de 1950 se firmaron los acuerdos entre la Organización de Estados
Americanos y la UNESCO, y entre ésta y el Gobierno de México para la creación
del Centro Regional de Educación Fundamental para la América Latina
(CREFAL).


El CREFAL comenzó a funcionar el 9 de mayo de 1951 bajo la dirección del
maestro mexicano Lucas Ortiz Benítez.


Como se asienta en el acta constitutiva, la FAO, la OMS y la OIT cooperaron con
esta institución mediante el envío de personal especializado en sus respectivas
áreas de trabajo. La OEA y la UNESCO participaron inicialmente en la
organización y administración del CREFAL.


El Gobierno del estado de Michoacán colaboró con el arrendamiento de la
"Posada de los Tres Reyes" para el alojamiento del personal docente y el general
Lázaro Cárdenas con la donación de la "Quinta Eréndira" para que en ella se
construyera la sede.


LOS PRIMEROS DIEZ AÑOS

En los inicios del Centro, los objetivos fueron básicamente ayudar a los
gobiernos de América Latina a satisfacer dos necesidades urgentes: proporcionar
capacitación a los maestros y líderes de educación fundamental, y la preparación
de materiales adaptados a las necesidades, recursos y niveles culturales de las
comunidades locales para reforzar la educación fundamental.



El campo de acción del CREFAL estuvo centrado en la educación fundamental, y
sus ejes de atención fueron: "...salud, economía, recreación y conocimientos
básicos. El conjunto de disciplinas de apoyo estaba formado por antropología
social, psicología social, pedagogía, investigación social y documental, sociología
y doctrina de educación fundamental. Como complemento había trabajo de
taller y laboratorio que comprendía: cine, teatro, dibujo, elaboración y uso de
diavistas, grabado e imprenta" (Medina, 1986).


En este periodo, el CREFAL realizó ocho cursos de 18 meses, de los que
egresaron 460 especialistas en educación fundamental; elaboró y publicó
cartillas, así como diversos materiales educativos; brindó asesoría a varios
gobiernos y contribuyó a la realización de actividades de educación fundamental
en varios países: a los cursos regulares acudieron 621 estudiantes de 20 países
latinoamericanos y de cuatro europeos y asiáticos.


LOS AÑOS SESENTA

A partir de 1960 el CREFAL reorienta su quehacer histórico y su acción en el
campo de la educación. A juicio de las Naciones Unidas, la educación
fundamental debería actuar más allá de la alfabetización, frente a la necesidad
de organizar cooperativas, estimular el crédito y otras actividades sociales y
económicas; la educación fundamental, por tanto, se consideró como el servicio
educativo del movimiento de desarrollo de la comunidad.



Ese mismo año se reúne en París, Francia, un grupo especial de trabajo integrado
por representantes de las Naciones Unidas y de sus organismos especializados
(UNESCO, FAO, OMS Y OIT), y acuerdan que a partir de 1961, el Centro debía
cambiar su orientación y, por consiguiente, su nombre y su estructura. Ese año su
denominación cambia a Centro Regional de Educación Fundamental para el
Desarrollo de la Comunidad en la América Latina, conservando las siglas
originales de su primer nombre


Las acciones del CREFAL se orientan a la capacitación de recursos humanos
provenientes de los países de la Región, para el desempeño de funciones en las
áreas de planificación, coordinación, ejecución y asesoría en actividades de
desarrollo de la comunidad emprendidas por los respectivos gobiernos.


Se recibió apoyo económico de diferentes organismos internacionales (FAO, OMS
Y OIT, Naciones Unidas, UNESCO) y del Gobierno de México para fortalecer los
trabajos de campo en las comunidades; en esta línea se inician diferentes
proyectos avícolas, apícolas, agrícolas, de artesanías y pequeñas industrias,
destinados a mejorar la economía de las comunidades.


ALFABETIZACIÓN FUNCIONAL

A partir de 1969, el Centro comienza una nueva orientación de su quehacer, esta
vez hacia la promoción de la alfabetización en el contexto de la educación de
adultos. Bajo el nombre de Centro Regional de Alfabetización Funcional para las
Zonas Rurales de América Latina, inició acciones para la alfabetización funcional
bajo el marco conceptual originado en el Congreso de Teherán de 1965.



Acuden al CREFAL becarios de la UNESCO y la OEA, procedentes de todos los
países de América Latina, todos ellos profesionales vinculados con los diversos
campos de la alfabetización funcional. El CREFAL ofrecía cursos anuales de seis
meses destinados a preparar personas de nivel medio y superior vinculadas con
el proyecto de alfabetización.


Durante estos años se realizaron los llamados Seminarios Operacionales
(SEMOPS), en cooperación con diversos países latinoamericanos. Su importancia
principal residía en que las acciones de formación se realizaban en el terreno de
prácticas y se aplicaban a situaciones concretas de los participantes. En total se
realizaron 27 seminarios en 15 países sobre temas relacionados con
cooperativas agrícolas, población, industria, desarrollo de las comunidades
indígenas, programas de educación de adultos, reforma agraria y colonización
rural.


PERIODO DE LA EDUCACIÓN PERMANENTE

Entre 1975 y 1978 la administración del CREFAL se transfirió al gobierno de
México, con carácter de institución educativa internacional. El Centro se abocó a
la educación de los adultos y la alfabetización funcional en el marco de la
educación permanente, entendida ésta como un medio que permite dar
satisfacción a las necesidades del individuo y propiciar su realización plena en
todas las etapas de su vida.



En 1974, en París, se firmó un nuevo acuerdo entre el gobierno de México y la
UNESCO para la creación y funcionamiento de un Centro Regional de Educación
de Adultos y Alfabetización Funcional para América Latina, dándosele al CREFAL
un carácter de institución educativa internacional del gobierno mexicano para
América Latina y el Caribe.


En el área formativa se realizaron programas de posgrado en el marco del
Proyecto Multinacional de Educación Integrada "Alberto Masferrer", además de
los cursos regulares nacionales e internacionales; además, se reforzaron
acciones de investigación y de promoción de desarrollo rural integrado, y se
produjeron materiales bibliográficos y audiovisuales para apoyar estas acciones.
En este tiempo el CREFAL consolidó su labor editorial.


Entre 1984 y 1985 se impulsó el uso de sistemas de cómputo, en un inicio para
las tareas administrativas y luego en los procesos de automatización del acervo
bibliográfico de la Biblioteca y del Centro de Documentación Especializado en
Educación de Adultos.


LA DÉCADA DE LOS 1990

En octubre de 1990 se firmó en la Ciudad de México el Convenio para la
Creación y Funcionamiento del Centro de Cooperación Regional para la
Educación de Adultos en América Latina y el Caribe, en el que se otorga al
CREFAL el carácter de organismo internacional autónomo, con personalidad
jurídica y patrimonio propios, y su objetivo general se definió en los siguientes
términos: “la cooperación regional en educación para adultos, mediante la
formación de personal especializado, investigación, sistematización, análisis e
intercambio de experiencias innovadoras e información especializada y
producción e intercambio de documentos y materiales resultado de las
investigaciones realizadas internamente con la colaboración de especialistas de
los organismos e instituciones de la región”.



En el campo de la cooperación regional, el CREFAL asumió la misión de
fomentar entre los países cooperantes el intercambio de resultados de
investigación, documentación y formación de recursos humanos por medio de
planes regionales y subregionales de cooperación, e integrar los avances
obtenidos en los países de América Latina y el Caribe; todo ello con el fin de
coadyuvar a su divulgación y al intercambio de experiencias. Se encargó además
del diseño y gestión de los proyectos Eje de Cooperación Latinoamericana y
Caribeña, respaldado por la UNESCO y la OEA.


La estrategia de trabajo en esta etapa se sustentó en proyectos multinacionales
que buscaban responder a las necesidades inmediatas de cada país
latinoamericano, y para ello se incluía la formación de investigadores y
educadores y la socialización de la información. Lo que se pretendía con los
cursos, que tenían una duración de 12 a 14 meses, era articular las acciones
institucionales alrededor de proyectos maestros.